28 marzo 2009

crecer

Ayer me sentía fatal. Tuve varios ataques de tos que me hiceron llorar y casi-vomitar, ya entiendo a los asmáticos. No pude ir al cumpleaños de M (perdóname) y me encamé doce horas.

Desperté sintiéndome un poco menos mal pero decidí que necesitaba inyecciones de vitaminas, urgentes. Las fui a comprar y la doctora en casa, me inyectó. Sigo tomando el jarabe radioactivo, el que su venta " requiere receta médica" (sí claro) y muchos líquidos. Comí lo que mi abuela nos trajo por estar convalecientes y vi una pelicula. Mientras tanto, sigo estornudando, tosiendo y moqueando, pero al menos ya no tengo fiebre.

Por la tarde mientras acomodaba algunas cosas que estaban sobre la mesa, recogí unos estados de cuenta y al guardarlos decidí limpiar ese cajón. Encontré una tarjeta de navidad de Memo, un niño de puebla que cuando iba en 4to de primaria conocí en un torneo de Volleyball, con su foto en tamaño pasaporte y blanco y negro adentro. Encontré un sobre lleno de fotos catalogadas como "diversas horribles", que efectivamente lo eran. Fotos de primaria, preparatoria y algunas más recientes. Encontré un barniz de uñas fuisha que me hizo feliz el día que lo compré en Paris y que sólo usé ese día. Me pinté la uña de mi dedo índice izquierdo para ver su color y otra vez me gustó. Seguí buscando entre papeles y la pintura se corrió.

Es cajón me llevó a otros y a cajas olvidadas llenas de cuadernos y diarios. Encontré un anillo que hace más de un año no veía que seguramente guardé ahí en la mudanza y que ahora traigo puesto, tire calendarios, rompí hojas, acomodé garantías y recibos perdidos. También encontré un cassette que en su etiqueta dice "En blanco, para grabar" con mi letra adolescente; conociéndome, ese cassette está todo menos "en blanco" así que lo guardé para escucharlo cuando encuentre una grabadora. Empecé a leer lo que pensaba y sentía entonces. Me aburrí rápidamente, señal de que he cambiado y que lo que entonces me preocupaba ya no está ahí.

Ahora tengo una caja de cosas que tirar. No tiene caso guardarlo más.

Después de mi limpieza estoy convencida que todos los pubertos son insoportables. Me da gusto ser yo, yo ahora.


No hay comentarios:

Publicar un comentario