16 agosto 2009

Body pump

Hay una clase los martes a las 7am en el gimnasio que me gusta, mucho. Se llama Body Pump y es una combinación de pesas con música. Difícil de explicar hasta que no ves, o entras a, una. Tú eliges cuanto peso poner en la barra para cada grupo de músculos lo que hace que, siempre que quieras, sea un reto y que veas cambios rápidamente. Debo admitir que (de una forma muy culpable), me gusta ver al entrenador que es una versión mejorada de P3 y tiene un tatuaje de un jedi en la pantorilla (otro día ahondaré en los guilty pleasures).
Después de 4 meses de haberla abandonado, mis piernas y prácticamente todo mi cuerpo, temblaba y yo me sentía de maravilla. Hasta el miércoles por la tarde cuando, después de correr 9.6 kms mis piernas me dijeron: ¿Qué te pasa? y se sumieron en una huelga. Las puse en alto por una hora mientras hablaba por teléfono con K quién me comunicó que habrá más de una boda el próximo año; ésta en Toronto. (Hablar con K cambia mi estado de ánimo. Puede ser que la vea en NY pronto. Increíble.) Ese mismo día salí al Leonor a ver a S que ahora además de matemático es dj. Diferente para una noche de miércoles.
Espero mañana volver a correr y lista para el martes y otra clase más de BP.




1 comentario:

  1. me encanta body pump! y si la combinas con otra que se llama body combat (para cardio) te sientes (aunque no te veas) como top model!! jajaja
    ya ven a visitar!

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