Así como sufro con las películas de miedo, sufro al tener que tomar decisiones difíciles.
Este lunes fui como borrego naive al trasquilador a una entrevista. Llegué con mucha seguridad pensando que no me podrían ofrecer algo que me interesara de verdad y salí desnuda de tentación.
(Mínimo sacó a A de mi cabeza con quién discutí - sin estrés- más de tres horas la noche del domingo.)
Despierto todas las noches para volver a dormir unos minutos después, lo que clasificaría como insomnio en una persona con el sueño tan pesado como el mío. No puedo dejar de pensarlo. De ver los seiscientos ángulos y la (n+1) ventaja y desventaja de uno y otro. Tanto, que en medio de mi hartazgo por un momento pensé que lo mejor sería dejar de trabajar y buscarme algo más qué hacer. Entonces abrí una botella de vino pensando que me sería imposible dormir sin él.
Esto debería de ser divertido. Voy a forzar la diversión antes de que acabe con mi último día de cuarto de siglo. Mañana me río del asunto. Espero hoy por la noche acallarlo.
29 septiembre 2010
25 septiembre 2010
21 septiembre 2010
precios
No me gusta que la gente pregunte: ¿Cuánto vale? cuando están preguntando por el precio. La pregunta indicada es ¿Cuánto cuesta?
El valor de las cosas es tan relativo y como en una subasta, hay veces en que te das cuenta que algo vale más cuando el resto de los presente puja y tú sigues subiendo el precio.
La semana antepasada me hiceron una oferta de trabajo. En la competencia. En la competencia poco sofisticada pero que billetea para conseguirlo.
Ahora resulta que cuesto y valgo más y que me mandan a NY otra vez.
El valor de las cosas es tan relativo y como en una subasta, hay veces en que te das cuenta que algo vale más cuando el resto de los presente puja y tú sigues subiendo el precio.
La semana antepasada me hiceron una oferta de trabajo. En la competencia. En la competencia poco sofisticada pero que billetea para conseguirlo.
Ahora resulta que cuesto y valgo más y que me mandan a NY otra vez.
19 septiembre 2010
una más
Al bolso del que saqué cada una de las anteriores, volví a meter la mano para darme cuenta que está vacío. Se me acabaron.
noviembre
Viene con dos viajes:
-NY, de trabajo.
-Playa, despedida de H, centenario, necesidad de arena, mar y temperatura alta.
En octubre, mi cumpleaños. Todo se mueve a una velocidad más rápida que en la que camino.
Por favor, deténganse.
Pau-sa.
-NY, de trabajo.
-Playa, despedida de H, centenario, necesidad de arena, mar y temperatura alta.
En octubre, mi cumpleaños. Todo se mueve a una velocidad más rápida que en la que camino.
Por favor, deténganse.
Pau-sa.
la rabia
En abril terminé de leer Rant de Chuck Palahniuk (había olvidado oprimir publicar).
El mejor primer capítulo que he leído.
El mejor primer capítulo que he leído.
privacía
Entiendo que las personas tienen diferentes niveles de comodidad al hacer su parte privada, pública y Pública (con mayúscula).
¿Necesitaba S saber que vi a A el mismo día en que regresamos de Cuernavaca? ¿Necesitaba A saber que sigo viendo a Diego, muy esporádicamente, o que salía con S? (Diego lo sabe todo. Tiene una informante.)
No. Lo sigo pensando y sigo creyendo que era totalmente legal (no hay contratos de por medio) y moral (no hay promesas de por medio). No tuve la necesidad ni el deseo de pregonarlo. Tampoco me sentía orgullosa, no lo busqué. Pasó. No lo pienso mantener así. Fue temporal.
¿Qué me causó molestia? La falta de discreción. La publicación de voceador. La falta de necesidad. Aunque ahora que lo pienso, él sí lo ne-ce-si-ta.
¿Necesitaba S saber que vi a A el mismo día en que regresamos de Cuernavaca? ¿Necesitaba A saber que sigo viendo a Diego, muy esporádicamente, o que salía con S? (Diego lo sabe todo. Tiene una informante.)
No. Lo sigo pensando y sigo creyendo que era totalmente legal (no hay contratos de por medio) y moral (no hay promesas de por medio). No tuve la necesidad ni el deseo de pregonarlo. Tampoco me sentía orgullosa, no lo busqué. Pasó. No lo pienso mantener así. Fue temporal.
¿Qué me causó molestia? La falta de discreción. La publicación de voceador. La falta de necesidad. Aunque ahora que lo pienso, él sí lo ne-ce-si-ta.
propósitos
Nunca antes había hecho propósitos de año nuevo. En forma. Planeados, elegidos. Este año elegí tres. He cumplido dos al 19 de septiembre. Se siente bien.
Ya estoy pensando en 2011.
Ya estoy pensando en 2011.
compasión
Creo que es imposible sentirla cuando estás frente a alguien con coraza.
Ni modo (en el sentido de: no hay manera).
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

