Escribo en una sala de espera muy VIP porque soy la única con tres meseros a mi disposición que me dieron un cojín para laptop, un banquito para mis pies, un jugo de manzana y un vaso de agua- ambos sin hielos. La quiebra de Mexicana sí que ha vuelto a la mitad de la terminal uno del AICM en un pueblo fantasma.
Este año cumplí mis propósitos de año nuevo pero me quedé queriendo más. Es estúpida la manera en la que reaccionamos y mientras más tenemos/hacemos/vivimos más cosas se nos ocurren que podemos desear. Aún así presumiré: ahora soy licenciada, mediomaratonista y vigésilectora.
Este próximo año (que supongo empezará mañana) tengo cómo propósitos tres adjetivos más: cfa candidate level II, nieta ejemplar y no-deudora. Ahora que si se trata de deseos: (como dice B en Fidelio) amor conyugal. Hace unos meses fui a Bellas Artes y vi Fidelio. Me encantó. La música, la adaptación y el ambiente operístico. Fui con L y nos reímos de cómo el resumen sólo citaba cantos y alabanzas al amor conyugal. Por si quedaba duda.
Sería una tontería pedir amor. Quiero montones a un puñado de personas y, creo, un puñado de personas me estima montones. Aunque no de manera conyugal.
Ya desvarié.
Regreso al 2010.
- Este año fui a Japón y me enamoré de ellos y de su cultura. Ya quiero volver y al mismo tiempo quiero ir a Brasil y Rusia e India y Colombia. El viaje de 2011 no lo he decidido. Y aunque Madrid suena como candidato para el que no me conoce, pues no lo es. El viaje anual es a un lugar nuevo y a vacacionar. A determinarse.
- Este año también aprendí a negociar en la oficina de manera exitosa y a no bromear con desconocidos potenciales-conocidos por medios electrónicos. Existe la posibilidad de que se ofendan y te retiren la potencia de amistad.
- Comprobé, ya que era algo sabido, que los amigos de verdad ahí estarán siempre y que con el llamado indicado reaparecen. El sentimiento de amor (no conyugal) no cambia.
- Este año regresé a mi argumento de: lo hago porque estoy joven. Derivó en alegría.
- Este año entristecí y lo sigo estando por el sentimiento de inseguridad que hay en el país. Este tema es comentado en exceso recientemente así que no ahondaré. Me da lástima como nos quita libertad y la descomposición social y moral que ha generado. Si se trata de deseos, uno más.
- En octubre aprendí a hacer pan y el sentimiento de realización que hacer algo nuevo manual o físico es tan grande como un logro intelectual. ¿Cómo se me pudo haber olvidado algo tan básico?
- Un muy buen año que me hace sentir satisfecha al ver hacia atrás y gracias al cual hoy me siento feliz o, como un pobre borracho me dijo, plena.
- Plena porque hago lo que me gusta, porque sigo aprendiendo, porque estoy en dónde quiero estar pero sobre todo, porque estoy acompañada de manera espectacular. Gracias.


No hay comentarios:
Publicar un comentario