Finalmente es abril.Ayer fui nuevamente al Ministerio Público. Sigue siendo uno de los lugares más desesperantes que conozco, en dónde me sale lo negativo (o realista) y entiendo por qué siguen habiendo muertas en Juárez o de dónde vienen todas esas historias de la torta burocrática.
Ayer me tocó oir y ver mientras hacían su orden de sandwishs y de pan dulce. A las 11 de la mañana. Escuché al que decía que estaba a dieta y a su amigo decirle que habían quedado que la otra semana. Esa pancita no siempre es de cerveza.
Cuando me quejé porque no han podido determinar ALGO, el MP me dijo que no era su culpa y que se lo estaba tomando personal. Como quinceañera.
Al final de esta "averiguación sin detenidos" (como dice en el expediente) aprendí que hace falta que alguien quiera tomar alguna responsabilidad: el que se pasa el alto, los policías que estaban ahí de testigos, el que casi aplastamos, los peritos, los judiciales, alguien.
Perdí el tiempo y algo de mi inocencia; es peor de lo que pensaba.

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