Con la proximidad del mundial me da gusto anunciar que de tres sinodales ya van dos que dicen "Dime cuándo".
Tuve suerte de tener voz en su elección.
Uno es el único profesor que me gustaba. Tiene razón M cuando dice que me cae bien la gente rara, como Am (una cliente) quién se peina con Ez-combs (de esos broches de mariposa que anuncian en la tele y sobre los que pensaba - ¿quién compra Eso?), usa medias moradas, vivió en París y es tan adicta a las vacaciones como yo. Como L, una abogada con la que trabajo de vez en cuando con zapatos muy lindos siempre y con una manía de jalarse las mangas sobre el saco en las juntas pero que tiene el don de decir las cosas más duras y difíciles de la manera más dulce y prudente. Podría decir que D me gusta por eso, porque no le gusta peinarse, le gusta burlarse elegantemente de sus alumnos y porque tiene una hija preciosa a la que le da de comer frutilupis sintiendo que hace una travesura.
F es perfeccionista. No lo conzco. Excepto como sinodal de uno de mis amigos, de los más inteligentes, y fue Muy duro. Muy. Me regresó la tesis - en formato digital como la pidió - con cambioS marcados. Muchos. Comas, puntos, refraseos y comentarios. Comentarios como "Esta gráfica, si la miras detenidamente, causa un sentimiento de vibración. Quítale los bordes para ver si ayuda." "Un ejemplo de juguete: ... a ver qué te sale como experimento".
V es amable, cortés y agradable, pero con mucho trabajo y sin comentarios hasta hoy.
A 33% de tener licencia de matemática.
31 mayo 2010
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