23 octubre 2010

conversiones

Desde que la jefa se fue e incitaron la competencia para designar su lugar, el ambiente en la oficina ha cambiado y trabajamos más, aunque sólo porque ya no nos distrae M. Todos estamos más irritables.

T me hizo enojar cuando llegó tarde a una junta y una vez ahí no paró de decir tonterías. Salimos y dejé de hablarle porque si lo hacía iba a gritar. Cómo novio cuando no sabe qué tienes, tiene miedo a preguntarlo y prefiere ser excesivamente amable durante dos días. Hasta que se me pasó el enojo y lo regañé. Grrr.
Ayer finamente le dije a A de España. Lo había estado posponiendo porque sabía que a él también le hubiese gustado que lo mandaran allá y porque pensaba que no lo iba a tomar bien. Tenía razón. Se irritó. Me dijo que el proyecto de España había estado mal manejado desde el inicio y que trabajar para ellos desde acá no tenía sentido y que por eso lo había rechazado.
Hay veces en que hay que tomar una oportunidad no muy atractiva y convertirla en una grande. Muchas de las aventuras y cambios vienen disfrazados de algo más.

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