Cuando iba en secundaria, invadieron la cuenta de correo de H. Cometió el error de dejar como pregunta para cambiar la contraseña en dónde había nacido. Un esquincle de la escuela compañero de C no muy brillante pudo adivinar la respuesta y después de unas semanas confesó su travesura.
Alguien menos brillante aún y sin saber no dejar huellas intenta hacer lo mismo. Ayer me llega un correo que me pregunta si quiero cambiar mi contraseña y no me acuerdo de la respuesta.
Evidencia de: Falta de imaginación en momentos de ocio.
11 octubre 2010
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