
Se conocieron en Inglaterra, de intercambio. D no sabía mucho inglés más allá de algunas palabras y frases que la globalización ha hecho parte del vocabulario de muchos. Light, The End, play, stop, etc. Muy ingeniosamente, con ellas se comunicaba.
Mi frase favorita: My beer is GAME OVER.
(Imagínenla con acento alemán.)
Recordé esta historia como consecuencia de los sucesos de anoche.
Desde finales del año pasado (un año después de que empezó) declaré que el juego con P3 se había terminado. Nunca entendí de que se trataba, no lo sabía jugar y no lo disfrutaba. Ayer lo comuniqué porque al parecer no había sido suficientemente clara. Ayer lo fui y hoy lo soy. Game Over. No quiero una pausa, ni un descanso, ni un re-try, ni un cambio de modalidad.
En retribución obtuve lo que muchas mujeres temen que suceda cuando en un afán de ser sinceras y dejar las cosas claras, dicen que no están interesadas. Cito: "No sabía que había un juego de por medio. En fin... Cuídate!"
A mí me parece valiente y honesto dejar las cosas claras. No es fácil, es incómodo y no es algo que nos guste hacer. Responder a ello con una cobardía del estilo de: "Me estás malentendiendo, quiero que seamos sólo amigos" o cualquier otra variante de la misma me provoca no una sonrisa, un smirk, que esconde mi incredulidad y lastimita (es tanta que hasta me da lástima decir lástima).
Unos minutos después recapacitó y por qué no, aplaudió mi autoestima. Si todo fuera como eso...
En otros territorios, ayer fue el aniversario de C y al parecer estamos instituyendo la manera de celebrarlo juntos. (Ahora sí, Aplausos público estimado.) Gracias R por ayer; el choque de manos en el elevador es una de las imágenes que no olvidaré y que me sigue haciendo sonreir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario